Calculadora de Ingesta Diaria de Agua

Estime su ingesta diaria de agua segun peso corporal, duracion de actividad y clima.

Necesidades diarias de agua: de dónde salen las cifras

La conocida regla de "ocho vasos al día" no tiene un origen científico identificable. Los valores de referencia oficiales son bastante más altos y, lo que es decisivo, incluyen el agua procedente de los alimentos y de todas las bebidas, no solo el agua sola.

Fórmula

agua diaria (ml) = (peso en kg x 30-35) + (minutos de actividad x 12) + ajuste por clima

Esto estima el agua total de todas las fuentes. Como los alimentos aportan entre el 20 y el 30 %, la cantidad que hay que beber es menor que la cifra mostrada.

Qué dicen los valores de referencia oficiales

Dos organismos publican valores de ingesta adecuada, y ambos se refieren al agua total procedente de todas las fuentes.

  • EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria): 2,0 litros diarios para mujeres adultas y 2,5 litros para hombres adultos, en condiciones moderadas y actividad media.
  • National Academies de Estados Unidos: 2,7 litros para mujeres y 3,7 litros para hombres, de los cuales aproximadamente el 80 % procede de bebidas y el 20 % de alimentos.
  • Ambos incluyen expresamente té, café, leche, zumo y el contenido de agua de los alimentos. La humedad de frutas, verduras, sopas y cereales cocidos es considerable.
  • Ninguna de las cifras es un requerimiento mínimo. Son ingestas adecuadas derivadas del consumo observado en poblaciones sanas, que es una forma de evidencia más débil que un requerimiento derivado de una necesidad medida.

El mito de los ocho vasos

La afirmación se ha rastreado hasta una recomendación del Food and Nutrition Board estadounidense de 1945 de unos 2,5 litros diarios, que incluía una frase habitualmente omitida al repetirla: que la mayor parte de esa cantidad está contenida en los alimentos preparados.

La revisión de Heinz Valtin publicada en 2002 en el American Journal of Physiology buscó respaldo científico a la regla de los ocho vasos y no lo encontró. Ningún estudio ha demostrado beneficio alguno de beber hasta un objetivo fijo en personas sanas que no tienen sed.

Las bebidas con cafeína se excluyeron durante mucho tiempo por su efecto diurético. Los estudios controlados muestran que ese efecto es moderado con consumos habituales y que el café y el té contribuyen de forma neta positiva a la hidratación.

Cuándo aumentan las necesidades y cuándo se limitan

Las necesidades no son fijas. Varias circunstancias las elevan de forma sustancial, y en unas pocas una ingesta alta resulta peligrosa.

  • Aumentan las necesidades: calor, humedad, altitudes superiores a unos 2.500 m, fiebre, vómitos o diarrea, dietas ricas en proteína o fibra, embarazo y lactancia, y ejercicio prolongado.
  • Los deportistas de resistencia pierden entre 0,5 y 2 litros de sudor por hora, y pérdidas superiores a aproximadamente el 2 % de la masa corporal deterioran el rendimiento de forma medible.
  • La ingesta se restringe en algunos casos de insuficiencia cardiaca, enfermedad renal avanzada e hiponatremia. Esos límites los fija el criterio clínico y no deben sustituirse por una calculadora general.
  • Beber en exceso es un riesgo real. La hiponatremia asociada al ejercicio aparece cuando la ingesta de agua sola supera las pérdidas por sudor y diluye el sodio sanguíneo; ha causado muertes en corredores de maratón.

Ejemplo resuelto

Una persona de 72 kg que hace 45 minutos de ejercicio en clima templado: base 72 x 33 = 2.376 ml, más 45 x 12 = 540 ml por la actividad, lo que da 2.916 ml de agua total.

Restando el 20-30 % que normalmente aportan los alimentos quedan aproximadamente entre 2.000 y 2.300 ml que beber, es decir, ocho o nueve vasos de 250 ml repartidos durante el día.

En condiciones de calor añada entre 500 y 1.000 ml. Por encima de 2.500 m de altitud sume otros 500 ml, ya que la pérdida de agua por la respiración aumenta con la mayor frecuencia respiratoria en aire seco y enrarecido.

Ingesta total adecuada de agua según organismo

GrupoEFSANational Academies (EE. UU.)
Hombres adultos2,5 L/día3,7 L/día
Mujeres adultas2,0 L/día2,7 L/día
Embarazo+0,3 L3,0 L/día
Lactancia+0,6-0,7 L3,8 L/día
Niños 4-8 años1,6 L/día1,7 L/día
Niños 9-13 años1,9-2,1 L/día2,1-2,4 L/día

Todas las cifras son agua total procedente de alimentos y bebidas, no agua consumida como bebida.

Preguntas Frecuentes

Sí. El efecto diurético de la cafeína es moderado con consumos habituales y no compensa el volumen de líquido ingerido. Tanto la EFSA como las National Academies contabilizan todas las bebidas.

El color de la orina es el indicador práctico: amarillo pálido sugiere hidratación adecuada y ámbar oscuro indica que conviene beber más. La sed es una señal fiable en adultos sanos, aunque se atenúa con la edad.

Sí. La hiponatremia asociada al ejercicio se debe a beber por encima de las pérdidas por sudor y diluir el sodio sanguíneo. Ha causado fallecimientos en pruebas de resistencia. La orientación actual para la mayoría de deportistas es beber según la sed y no según un horario.

Por lo general solo en ejercicios de más de 60 a 90 minutos, con calor o con sudoración intensa. En sesiones más cortas, el agua y una dieta normal reponen lo perdido.

No. Los niños tienen necesidades distintas por kilogramo, y el embarazo y la lactancia las elevan de un modo que esta fórmula no modela. Use los valores de referencia de la tabla y consulte con un profesional sanitario.

Calculadoras relacionadas

Fuentes

Última revisión: 2026-08-08. Esta página es informativa. Para decisiones legales, médicas, fiscales o financieras, valide el resultado con un profesional.